Tema
Máscaras de fin de invierno: expulsión del mal y purificación
El último acto de muchas mascaradas es una expulsión. Una figura carga con todo lo que salió mal durante el año y es juzgada, quemada o echada del pueblo; en otros lugares son el ruido y el fuego los que limpian la comunidad antes de que empiece el nuevo ciclo.

Eslovenia: el Pust de Cerkno
La laufarija de Cerkno, organizada cada año por los mozos según reglas no escritas, reúne veinticuatro figuras; todas menos una llevan larfe, máscaras de madera de tilo con rasgos humanos. La figura central es el Pust, el carnaval, que simboliza el invierno: viste un traje de musgo fresco que pesa entre sesenta y ochenta kilos y carga con la culpa de todo lo malo ocurrido en el año. Por eso es juzgado y ejecutado; solo así puede terminar el invierno.
Prohibida durante la ocupación italiana y destruida por los bombardeos de 1943 y 1944, la laufarija se recuperó en 1956 a partir de la tradición oral.

Portugal: los diablos de Vinhais
En Vinhais, en Trás-os-Montes, el miércoles de ceniza las tenebrosas figuras de la Muerte y del Diablo recorren las calles de la villa. Su salida cierra el entrudo y recuerda que comienza la Cuaresma, tiempo de respeto y penitencia.

Suiza: el Achetringele de Laupen
En Laupen, en el cantón de Berna, la noche del 31 de diciembre el Achetringele baja desde el castillo y recorre el casco antiguo. Lo forman exclusivamente niños y jóvenes; antes solo los chicos de Laupen. Abren el cortejo los Besen- und Blaateremannli, con máscaras de madera, pieles y largas escobas de enebro; les siguen los Glöggeler con sus campanas. Con escobas y ruido expulsan de la ciudad a los malos espíritus, y el jefe del cortejo despide el año viejo y saluda al nuevo. Al final se quitan las máscaras y golpean al público con vejigas de buey infladas y secas.

Rumanía: el oso y la cabra de Moldavia
En Moldavia, entre Navidad y Año Nuevo, grupos de mascarados recorren las aldeas: actúan primero en el centro del pueblo y después van de casa en casa. La cabra sale durante todo ese intervalo; el oso, solo la víspera de Año Nuevo, precedido de músicos y al ritmo de tambores, chasquidos y flauta. Su danza busca purificar las casas de los malos espíritus y traer abundancia al año que empieza.
La serie «Măşti populare – Moldova» se emitió el 31 de enero de 1996. Rumanía ya había dedicado a las máscaras tradicionales una serie de cuatro sellos en fotograbado, emitida el 24 de noviembre de 1969 con diseño de Aida Tasgian Constantinescu.