Tema
Máscaras que ahuyentan el mal y el invierno
Entre el solsticio de invierno y el miércoles de ceniza, en buena parte de los Balcanes y del arco alpino, grupos de hombres enmascarados recorren las aldeas cargados de cencerros. Su función es la misma de un extremo a otro de Europa: espantar con ruido, saltos y aspecto terrible a los malos espíritus del año que termina y despertar las fuerzas que traerán una buena cosecha.

Bulgaria: kukeri y survakari
Los kukeri (singular kuker) son hombres disfrazados que, en torno al año nuevo y antes de la Cuaresma, recorren la aldea de noche para ahuyentar a los malos espíritus y asegurar salud y buena cosecha. En el suroeste del país el rito se llama surva, y sus participantes, survakari. Las máscaras, de madera, pieles, cuernos o plumas, representan animales feroces o fantásticos; hoy llegan a pesar entre diez y veinte kilos y se apoyan en los hombros. Otro tanto pesan las sartas de cencerros que cuelgan de la cintura, cuyo estruendo forma parte del efecto ritual.
La serie de 1973, impresa en fotograbado, reúne seis máscaras de distintas comarcas: Karnobat, Elhovo, Breznik, Hisar, Radomir y Pernik.

Eslovenia: el korant de Ptuj
El korant, kurent o kurant es la figura más antigua del carnaval de Ptujsko polje, Dravsko polje y Haloze, en el nordeste de Eslovenia. Viste una zamarra de piel de oveja ceñida con una cadena de la que cuelgan cinco cencerros. La máscara, también de piel, lleva nariz modelada, dientes de alubia, una larga lengua y, según la zona, cuernos o plumas: los korant con cuernos proceden de Dravsko polje y Haloze; los emplumados, de Ptujsko polje. En la mano porta la ježevka, un bastón forrado con piel de erizo. Con sus saltos y su estrépito se le atribuía el poder de expulsar el invierno y llamar a la primavera.
La emisión de 1996 coincidió con la 16.ª Convención de la Fundación de Ciudades Europeas del Carnaval, celebrada en Ptuj y Maribor.

Hungría: el busójárás de Mohács
El busójárás («marcha de los busó») es la fiesta con que los šokci, croatas de Mohács, cierran el carnaval. Dura seis días y termina el martes de carnaval con el entierro del Farsang. Los busó llevan máscaras de madera y pieles, y recorren la ciudad con ruido de cencerros y carracas.
Según la leyenda más difundida, durante la ocupación otomana los vecinos refugiados en los pantanos tallaron máscaras terroríficas y, una noche de tormenta, regresaron a Mohács haciendo todo el ruido posible: los turcos, creyéndose atacados por demonios, abandonaron la ciudad antes del amanecer.

Croacia: los zvončari de Kastav
En la comarca de Kastav, cerca de Rijeka, los zvončari («campaneros») marchan de aldea en aldea durante el carnaval siguiendo un recorrido de siglos. Visten pantalón blanco, camisa de rayas y una piel de oveja sobre los hombros, llevan una maza y cuelgan de la cintura uno o varios grandes cencerros de latón; en algunas aldeas, como Halubje, se cubren con máscaras de cabezas de animales fantásticos. Su tarea es espantar a los malos espíritus del invierno y despertar el nuevo ciclo de primavera. La procesión anual figura desde 2009 en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la UNESCO.