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Máscaras de iniciación: ritos de paso y transformaciones

En muchas comunidades rurales la mascarada de invierno estaba reservada a los mozos solteros. Prepararla, vestirse y recorrer el pueblo formaba parte de su ingreso en la comunidad de los adultos: un rito de paso con reglas transmitidas de palabra, en el que el grupo de jóvenes asumía durante unos días un papel que el resto del año no tenía.

Sello de Portugal de 2005 con un careto de la Festa dos Rapazes de Salsas
Portugal, 2005. Festa dos Rapazes, Salsas.

Portugal: la Festa dos Rapazes de Salsas

En el nordeste de Trás-os-Montes, las Festas dos Rapazes se celebran en el ciclo de Navidad y Reyes, en torno al solsticio de invierno. En ellas la máscara la vestían los jóvenes que pasaban a la edad adulta, y llevarla suponía su aceptación como miembros responsables de la comunidad. Los enmascarados, con trajes de colores y cencerros, recorren el pueblo y participan en las colectas de donativos.

La serie portuguesa de 2005, en litografía, inició una colección dedicada a las máscaras tradicionales del país, continuada en 2006.

Sello de Eslovenia de 2006 con los petelini de Ponikve
Eslovenia, 2006. Petelini de Ponikve.

Eslovenia: los petelini de Ponikve

En Ponikve, en el valle de Dobrepolje (Dolenjska), solo los mozos se disfrazan. Ellos fabrican las máscaras y los trajes y deciden cada año el argumento del carnaval, que siempre alude a la actualidad. Los podivci («perseguidores»), entre ellos los petelini o gallos, con capa roja, pantalón blanco y rojo y máscara de gallo, anuncian la fiesta desde primera hora; por la tarde se cubren con gorros cónicos de cartón adornados con cintas y flores de papel.

La jornada termina con el momento más esperado: la iniciación nocturna de los muchachos en la comunidad.

Sello de Suiza de 1977 con un roitschäggätä del Lötschental
Suiza, 1977. Roitschäggätä, Lötschental.

Suiza: los roitschäggätä del Lötschental

En el valle de Lötschental, en el Valais, los tschäggättä recorren las aldeas entre la Candelaria y el martes de carnaval. Llevan máscaras talladas en madera de pino cembro, de rasgos deformes, pieles de oveja o de cabra sobre los hombros y cencerros colgados a la cintura. No forman cortejos organizados: aparecen al anochecer y persiguen a quienes encuentran por la calle. Tradicionalmente eran los hombres jóvenes del valle quienes se vestían de tschäggättä.

El sello forma parte de la serie suiza de costumbres populares de 1977, impresa en calcografía.